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Tema: Hotoka Pezuñapalida Tauren

  1. #1
    Loremaster
    Estoy: Yo ya estoy muerto
     
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    Hotoka Pezuñapalida Tauren

    Dhalen
    Nombre y apellidos
    Hotoka Pezuñapalida
    Raza
    Tauren
    Nivel de Rol
    4
    Promoción a la que aspiras
    Promoción por concurso
    Clase
    Chaman
    Género
    Masculino
    Edad
    35 Años
    Clan, tribu o cartel
    Clan
    Metas
    Convertirse en Camina espíritus, cumplir la voluntad de los ancestros y curar la tierra de todos sus dolores.
    Clases de Prestigio que aspiras
    Camina espíritus
    Altura y peso del personaje
    2,74 m 260 kg
    Apariencia física
    Piel pálida como la nieve, Ojos Azules como el cielo y unos cuernos anchos y largos
    Personalidad
    Pasiva, bastante sabio, paciente como ningún otro.
    Facción
    • Horda

    Academia o Maestro
    Abuela Medra
    Organizaciones
    Consejo de chamanes y Anillo de la tierra.
    Orientación Sexual
    • Demisexual

    Creencias e Ideales
    Cree en la madre tierra, en an´she y mu´sha
    Conocimientos
    Conocimientos sobre medicina natural.
    Clase Social
    • Clase baja

    Familiares y conocidos
    Medra (Abuela-viva) Ganil (Padre adoptivo-Muerto)
    Lugar de Nacimiento y Residencia
    Nace y reside en cima del trueno
    Trabajo y Herencias
    Ninguno mas que servir a la voluntad de la madre tierra y los ancestros.
    Historia del personaje
    Introducción:
    Las noches eran frías, las pezuñas se helaban y el pelaje no era refugio para el frio que afrontaba cima del trueno, allí se encontraba meditando Ganil, padre adoptivo de Hotoka, Mientras miraba al chico con mucha paciencia, orgulloso de lo que era y en lo que se convertiría.
    Palabras salieron de su boca solo 4 de hecho ‘’Los ancestros Te Guían’’ después de esto, ganil partió a la campaña que en se desataba, Hotoka, con respeto vio partir a su padre, quien enfrentaría el destino que tenia deparado para él los ancestros y la misma tierra, Los susurros se arremolinaban en su cabeza, y traían visiones de el gran toro cayendo ante la inmensa oscuridad, visión que a Hotoka daría bastante repelús y consultaría con su Abuela Medra, quien tendría más experiencia que el joven para aquel entonces, sin duda Medra se le notaba en sus ciegos ojos la preocupación de una madre, quien temía por sus pequeños vástagos, las palabras de la anciana, ya sentada en medio de incienso y velas sin poderse mover por la avanzada edad preocuparon a Hotoka, Pues no fueron palabras de aliento, fueron más bien palabras de desespero, al escuchar esto Hotoka partió tras su padre mientras empuñaba su tótem y los susurros se arremolinaban no pensaba más que en lo que podría pasar allí en Hyja.

    Capitulo 1: La semilla de la esperanza:
    Los padres de este, dos chamanes unidos bajo el fraterno amor a la tierra, Muertos cuando el solo era un cachorro su madre en el parto y su padre asesinado en condiciones extrañas, el joven estaba solo en el mundo, su parto atendido por Medra, mas esta ya anciana no podía encargarse de otro chiquillo, Ganil ya siendo un adulto e hijo de medra, decidió encargarse del pequeño toro, escuchando los susurros de los ancestros sabia que le esperaba algo grande.
    Hotoka desde entonces fue instruido por su abuela medra, en compañía de su padre, quien de igual modo daba charlas al pequeño sobre la tierra y los ancestros, y sus costumbres chamanicas, desde muy chico Hotoka mostró dotes importantes para el chamanismo, escuchando Con atención las historias sobre la madre tierra y an´she y mu´sha aprendiendo a amarlos respetarlos, vivir bajo la ley de la tierra.

    Capitulo 2: El destino clama.
    Una noche mientras danzaba alrededor de una hoguera mientras elevaba cánticos a la tierra, algo sucedió, la cabeza de Hotoka se vio invadida por susurros, susurros que no cesaban susurros acosadores y que poco entendía de ellos, no sabía que hacer, solo corrió con su padre quien entendía a la perfección lo que le sucedía, era el momento, el momento de que Hotoka enfrentara su destino.
    Después de aclararle lo sucedido, su padre, dejó al joven a las afueras del poblado, totalmente desnudo y sin nada más que las estrellas guiando su camino, aquel confundido camino sin rumbo durante una hora hasta llegar a un pequeño abrevadero donde se sentó sobre una roca a ver el tiempo pasar y esperar que aquella revelación que tanto esperaba llegara a su mente y por fin despejar los susurros que se arremolinaban allí en su cabeza. Allí, sobre esa roca el permaneció 4 días y cuatro noches, sediento y hambriento a punto de desmayarse, y cuando su cuerpo no resistió mas el cansancio y la deshidratación calló desmayado sobre la piedra mientras las aves rondaban su cabeza, fue tanta la paz que sintió el que cedió ante esta.
    Pudo ver entre sus sueños como navegaba en un mar repleto de voces, susurrando a cada momento cosas que le confundía, todo era extraño, el se sentía a la deriva, no sabia que hacer, simplemente siguió navegando en aquel mar, resistiendo cuanto podía de los susurros que acongojaban su cabeza, tiempo paso no se sabe cuanto hasta que vio un islote, donde un ciervo blanco durmiendo estaba, Hotoka desembarcó y caminó cerca del ciervo, y cuando este abrió los ojos y le vio directamente, los susurros cesaron y pudo entender, comprendía perfectamente lo que aquellos decían, mas eran tantos que simplemente se perdían en una marea de voces, después de esto, el joven despertó allí en aquella roca y
    entendía su futuro, ser el portavoz de aquellos que estaba ya reunidos con los yeena’e.

    Capitulo 3: El Final de una generación.
    Hotoka Llegó a la campaña, ayudó cuanto pudo, escondido entre las multitudes pudo ver de cerca a su padre, temia por los susurros y las visiones que veía, y las palabras de preocupación de su abuela, vio renacer a aviana, a aessina y al mismo goldrinn todo iba bien, al parecer esta vez los ancestros esta vez solo le confundían.
    Una nueva misión emprendía, infiltrarse en aquellos que llevaban ya tiempo combatiendo, su padré marchó rumbo al encuentro, el entre los susurros que ya controlaba se quedó ayduando en el campamento, no tenia de que preocuparse, así pues Hotoka se separó por primera vez de su padre en toda la campaña, aunque él no supiera de su presencia.
    Hotoka se encontraba ayudando como podía, meditando y controlando cada vez mas a los susurros que acongojaban su alma, mas por un momento pararon, todo entro en silencio y el joven abrió los ojos, totalmente asustado y sin mediar palabra, sabía que algo sucedía, fue así durante varios segundos, su corazón sintió la falta de algo, como si un pedazo se desprendiera de él, allí lo supo alguien había muerto.
    Contactando con los ancestros y apenas controlando sus susurros por el nerviosismo fue cuando susurraron a sus oídos la muerte del toro de sus visiones, y vinieron a la mente las palabras de su abuela ‘’La oscuridad se cierne y el destino de Ganil llega al final.’’ Al fin lo entendío, su padre había fallecido.
    Despues de esto, envuelto en un profundo dolor Hotoka encontró fortaleza en su elemento, la tierra, sabía que debía controlarse y cumplir su destino, ser el portavoz de aquello que ya habían fallecido.
    Última edición por Dhalen; 11/07/2017 a las 20:54

  2. #2
    Loremaster
    Estoy: Yo ya estoy muerto
     
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    Re: Hotoka Pezuñapalida Tauren

    Misiones asistidas:
    Hyjal:
    12 de 27
    Última edición por Dhalen; 07/10/2017 a las 20:44
    Es cuando estamos entre la vida y la muerte que nos sentimos mas vivos.

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