La Ley del Pirata II: El cofre de arena


Jack se salió con la suya, derrotó a unos cuantos Aguasnegras y se quedó con otros. Eso molestaría a esos piratas, contratados por el mismísimo Barón de Bahía del Botín, pero no le importaba en ese momento. Aunque Hannibal abandonó la tripulación y otros muchos murieron, se hicieron con la base de Tanaris, además de unos cuantos barcos y aunque sabía que los Piratas de los Mares del sur no tardarían en intentar reclamarlo, no estaba pensando en otra cosa más que en buscar un tesoro del que le habían hablado.

El tesoro pertenecía a un pirata que murió o desapareció hace años, quien sabe como se llamaba y quien sabe a qué tripulación pertenecía. Lo importante es que dejó medio mapa y Jack lo tenía en su poder y que se oían rumores por los cinco mares de que tenía grandes riquezas e incluso reliquias de poder que recuperó en sus sabotajes y escondió muy bien. Por lo tanto, partieron con tres navíos y se pusieron en su búsqueda, dejando a unos cuantos hombres defendiendo el puerto.

Llegaron a la playa de Finisterrae donde tras seguir indicaciones, se hicieron con la otra parte del mapa, ayudando a un gigante del mar a sobrevivir y este ahora les debe la vida. Ahora deberán buscar ese gran tesoro y ver que les depara el destino, pero sabiendo lo que siempre ocurre, aunque ahora tengan una patente de corso, sus aventuras seguirán llenas de peligro y eso el capitán lo tiene muy presente. Los Errantes del infierno se llamaban, pero no... ese nombre ya no les servía, ahora eran los.. Cazamareas.


//Offrol: Siguiente parte de esta trama de Tanaris. Relato para apuntarse.