Ficha de personaje
Nombre
Elvira
Apellidos
Dunner
Raza
Humano
Nivel de rol
1
Promocion a la que aspiras
Promocion inicial
Clase
Guerrero
Genero
Femenino
Edad
17
Clan, tribu o cartel
Ninguna
Metas
A largo plazo Ser Caballero Real; Corto plazo, ser soldada del Ejercito de Ventormenta
Clase de prestigio que aspiras
Maestro de Armas
Peso y altura
76kg y 1,76mtrs
Apariencia fisica
piel canela, ojos miel claros, color de cabello negro, liso y tamaño mediano un poco mas abajo de los hombros, cuerpo musculoso sin dejar de ser femenino, no tiene mucho busto, solo tiene raspaduras en su cuerpo que sanaran con el tiempo y manos asperas y trabajadas.
Personalidad
Personalidad positiva: Le gusta ayudar a otros, trabajar en equipos, activa en lo que hace; siempre y cuando le agrade; estricta, le gusta la justicia, leal, cordial, amistosa, confía en su grupo de trabajo siempre y cuando vea que saben hacer las cosas… (En construcción) Personalidad negativa: En ocasiones es amargada, mandona, muy ordenada, desconfía de los desconocidos, investiga a las personas en las cuales se ve interesada conocer, odia la injusticia y la deslealtad, no demuestra afecto, gesticula exageradamente o se hace ver cuando le agrada o no algo… (En construcción)
Faccion
  • Alianza

Academia o maestro
Academia de soldados de Ventormenta
Organizacion
Ejercito de Ventormenta
Orientacion sexual
Bisexual
Creencias e ideales
Magia
Conocimientos
Idiomas: Comun y Thalassiano, Pesca y defenza personal
Clase social
Pobre
Familiares y conocidos
Amigos: Wladimir y Alandiel
Lugar de nacimiento o residencia
Nacimiento: Tierras del sur, Reside en la ciudad de Ventormenta
Trabajo o herencia
Mesera en los dias libres, turno nocturno
Historia del personaje
El comienzo de una nueva vida

- Llega agotada a su casa luego de un día largo de trabajo en la pescadería, camina hacia su habitación y se sienta en la punta de la cama; cerca de la ventana. Mira hacia un lado y ve un libro el cual lo toma; Al ver que libro era da un pequeño suspiro y lo abre, Teniendo por título:

- Diario de: Elvira Dunner

- Página 1 –
Dia de mi despertar

Ese día… No recuerdo sucedió… Solo recuerdo haber sido empujada de la carreta y a mi padre gritando “Dejadnos en paz”.

Al despertar tenia mucha hambre y sed, camine durante largo tiempo, sin saber a donde iba; Vi a unos comerciantes hablando sobre una tragedia y unos cuerpos que se había informado a la policía en noches pasadas, mas por comida que por curiosidad me acerque a ellos. Su primera reacción al verme fue de asombro, mas no sabía el porqué, pues mis ropas estaban manchadas de sangre y parecía una bruja en miniatura con mi cabello despeinado.

Desde ese momento uno de los comerciantes me llevo con él, a cambio de trabajo, me alimentaria y me daría lo necesario para vivir.

- Página 2 –
Trabajo pesado

Ya habido pasado cinco años, recién cumplidos mis once. Ya no me afectaba tanto el trabajo de la carga de mercancía al barco, cargaba y descargaba día a día. Veía a muchas chicas de mi estatura y pensaba que era menos que ellas por no ser de su mismo tono de piel, ni ser tan femenina.
Aun así, volvía al trabajo y se me olvidaba. Tuve que cortar mi cabello como un hombre para no ser violada o secuestrada… Era mejor parecer un hombre de apariencia débil que todos los peligros que aparecían cuando llegábamos a algún puerto lejano; Tantas personalidades, color de pieles y estaturas; Tanta maldad…

- Página 3 –
Dia del cambio

Un día, en un lugar llamado Bahía del Botín; tuve la oportunidad de entablar conversación con un joven guerrero. Me llamo mucho la atención porque había algo en el que lo hacia muy diferente a los demás.

Por lo general durábamos de dos a tres días descargar los pescados y demás cajas del barco, el jefe; que después de todo le tome cariño por cuidarme y encargarse de mí; decidió hacer una parada. Casi nunca lo hacía, así que aproveche de acosar a este guerrero, este notando mi interés por el decidió acercarse. Al ver que no era un chico débil, se asombro y me interrogo, como si fuera un guardia o algo parecido.

Habido pasado un largo tiempo, aproximadamente un año, ese guerrero se intereso en mi y hablo con el jefe. Fue una larga noche de charlas; yo veía desde afuera y Wladimir tenía un semblante bastante serio conforme pasaban las horas hablando con ese guerrero de armadura azul y plateada con un símbolo como un león en su pecho.

Al siguiente día, cuando desperté y vi por la ventana donde se suponía que debía estar el jefe, me percaté de que ya no había nadie, solamente el guerrero estaba sentado frente a mi dándome la espalda, con su escudo y casco reposando a un lado.

Me levante dispuesta a buscar el barco y al jefe, pero este me dijo: “A partir de ahora viajaras conmigo Elvira… Dunner.”

- Página 4 –
Llegaba a la cuidad de Ventormenta

No volví a saber más de Wladimir. Conocí al guerrero y durante el viaje me fue explicando el porque me habían “abandonado”; no fue fácil convencerme de viajar con un extraño sabiendo todos los peligros que corría estando sola. Pero al ver que el jefe me había dejado no tuve otra opción.

Después de todo sabia que ese joven no era malo por lo que había notado en el tiempo que lo acose. Entendí que era uno de un pelotón de escolta que habían seleccionado para cuidar una mercancía, pero se habían retardado.

Desde el momento que llegue, hace tres años hasta ahora que tengo diecisiete, lo único que quiero es ser una gran guerrera como Alandiel.